viernes, 29 de noviembre de 2024
[Naufragio]
martes, 26 de noviembre de 2024
Buenos Días
jueves, 1 de agosto de 2024
La Educación sobre el Desarme: La Relevancia de la Fundamentación Académica en la Lucha contra la Proliferación del Armamento Nuclear
En la época actual, a pesar de los avances
tecnológicos (y muchas veces a causa de ellos), el mundo se encuentra en un
estado constante de propensión a los conflictos; tensiones prestas a estallar
en cualquier momento. Estallar de manera similar a las armas nucleares
empleadas para mantener el status quo bélico y la guerra fría
global que permea a los principales países del mundo. Precisamente a causa de esta
volatilidad, la no proliferación y el desarme nuclear son temas que adquieren
mayor peso y relevancia tras cada día que pasa, puesto que son las únicas
prevenciones y soluciones posibles ante un escenario cuya materialización sería
catastrófica para la especie humana.
Para
evitar este fatídico futuro, y realizar un esfuerzo por rescatar a la
civilización de la amenaza de extinción, la mejor herramienta posible es la de
la educación; sólo mediante la formación de los jóvenes y la facilitación de
toda la información disponible respecto a las armas nucleares y sus efectos
destructivos, se puede crear conciencia sobre la necesidad de la no
proliferación y el desarme. Para lograr este objetivo, es necesario analizar
diferentes trabajos académicos referentes a este tema en particular, con el fin
de establecer las bases y la infraestructura sobre las que se pueda construir a
posteriori un proyecto educativo integral.
Trabajos Académicos sobre el Desarme Nuclear
La búsqueda y el estudio de trabajos escritos por
expertos sobre cualquier área en la que se requiera incursionar resulta
innegablemente de suma importancia, a fin de construir un conjunto de ideas
esenciales y bien fundamentadas a partir de las cuales iniciar un proceso de
investigación y análisis adecuado. Tal es el caso del tema de la no
proliferación y el desarme nuclear, el cual posee una inmensa cantidad de
matices sociales, políticos, económicos e históricos que requieren de un amplio
nivel de contextualización. Así, como ya se ha mencionado, esa
contextualización sólo puede ser provista por trabajos académicos escritos por estudiosos,
profesionales y personalidades reconocidas, empapadas en el tema.
Debido a lo anterior, es importante acudir inicialmente
a los trabajos que aborden los factores más esenciales y luego avanzar
gradualmente. Antes de adentrarse en la necesidad e importancia de la educación
sobre la no proliferación y el desarme nuclear, es necesario comprender qué
significan todos los conceptos involucrados. Además, también es importante
entender por qué es tan importante conocer estos conceptos básicos al tratar de
un tema tan delicado como el presente.
Importancia de los
Conceptos Básicos
Una
de las principales preocupaciones al abordar un tema de tal relevancia como el
del desarme nuclear es la de captar con exactitud los conceptos pertinentes al
mismo. Es precisamente la ambigüedad generalizada entre las definiciones de “no
proliferación” y “desarme” una de las principales cuestiones abordadas por
Maria Rost Rublee en el capítulo 6 de The Handbook of Global
Security Policy, “Nuclear
Disarmament and Nonproliferation” [El Manual de Política de Seguridad Global, “Desarme
Nuclear y No Proliferación”]. En este capítulo, Rublee señala que, en este
particular, existe una gran ignorancia por parte de los mismísimos académicos
que suelen desarrollar ensayos y trabajos analíticos sobre el desarme;
confusión que conduce a análisis erróneos y estudios desacertados, y cuya
clarificación permitiría avances y desarrollos teóricos que contribuirían a alcanzar
la ansiada solución al peligro nuclear (106).
No
por nada, Burford, citado por Rublee, indicó que “este [problema] se
ejemplifica en la despreocupación con la que los académicos utilizan
indistintamente términos como moderación, tolerancia, reducción,
desnuclearización, no proliferación, desarme y, más recientemente,
desproliferación” (106). Desafortunadamente, como resultado de la falta general
de conocimiento entre los escritores, ensayistas y académicos en general, los
métodos de enfoque y aproximación que utilizan tienden a conducirlos, según
Rublee, “hacia un mayor enfoque teórico en otras variables, incluidas las
condiciones económicas, las coaliciones internas, las preocupaciones
normativas, las limitaciones institucionales e incluso la oferta y la demanda”
(119). Al desviar su atención a estos aspectos, los elementos predominantes
dentro del campo del desarme nuclear, como los estancamientos en la voluntad política
producto de intereses socioeconómicos y/o geoestratégicos internacionales, se
dejan de lado a pesar de su peso y gravedad.
De
este modo, para combatir este estado de ignorancia que termina por transformarse
en un obstáculo más interpuesto en la vía hacia el desarme, el autor hace
despliegue de sus conocimientos para diferenciar entre unos y otros conceptos y
términos básicos. A causa de que el presente trabajo se enfoca en analizar la
relevancia de los ensayos y escritos académicos en sí mismos más que en ahondar
en el contenido específico de cada uno de ellos, estos conceptos no serán
detallados más allá de indicar su disponibilidad en el libro de Rublee. Además,
Rublee no sólo ofrece una explicación clara y sustancial de los elementos
básicos de la temática del desarme nuclear, sino que también profundiza y
reflexiona sobre la necesidad misma del desarme, explica algunas causas de su
estancamiento, y determina las posibles consecuencias que pueden derivarse de dicho
estancamiento. La necesidad de la educación sobre el desarme nuclear para
combatir el desconocimiento es más que evidente.
Por
otra parte, aunque la ignorancia académica sobre el tema lleva a subestimar la
importancia de las medidas necesarias para acabar con la amenaza de las armas
nucleares, Rublee indica que la continua proliferación de este tema permitirá
que el interés por documentarse al respecto aumente tarde o temprano, de manera
constante: “Dado su renovado lugar en las agendas políticas de todo el mundo,
es probable que aumenten los estudios tanto teóricos como empíricos sobre el
desarme” (119). Por lo tanto, si se realiza un buen trabajo de formación
educativa en los estudiantes desde edades tempranas, en conjunción con el
resurgimiento constante del tema, es posible corregir los malentendidos,
combatir el desconocimiento y contrarrestar todas las concepciones falsas.
Sin
embargo, no sólo es necesaria una comprensión general de los conceptos más
básicos; también es imprescindible una comprensión histórica de la forma en que
se ha desarrollado a través de los años el tratado de no proliferación y
desarme nuclear.
Contexto Histórico de las
Políticas de Desarme
Para
tener una noción firme sobre lo que ocurre a escala global con todos los planes
de desarme nuclear, es indispensable conocer el camino recorrido por los
esfuerzos implementados para crear una política de no proliferación y desarme.
Precisamente con esto en mente, Makarim Wibisono, reportero especial de la ONU,
escribió un excelente artículo para Universitas Airlangga titulado “Nuclear Energy
for Everyone, Nuclear Weapons for No-One” [Energía
Nuclear para Todos, Armas Nucleares para Nadie], con el objetivo preciso de
sintetizar la información más relevante sobre la evolución y el desarrollo de
los tratados para la eliminación de las armas nucleares, y difundirla para que
fuera conocida por todos.
En su artículo, Wabisono presenta en
detalle todo lo relacionado con los planteamientos preliminares al desarme
nuclear: el Programa de Acción para la Eliminación de las Armas Nucleares
presentado por los Países No Alineados, el Informe de la Comisión de Canberra,
el famoso Tratado de No Proliferación, y algunas medidas como las Zonas Libres
de Armas Nucleares y la “prohibición de la producción de plutonio o uranio
altamente enriquecido para armas nucleares” (119). Esta auténtica cronología de
los principales acontecimientos diplomáticos en la búsqueda del cese del uso de
las armas nucleares resulta sumamente útil para aprehender cuanto pueda ser
necesario necesario en relación al contexto histórico del movimiento pro
desarme, y así poder implementar las bases históricas necesarias para la
formulación de cualquier proyecto concerniente al tema, como bien podría ser el
de educación sobre el desarme a jóvenes de enseñanza básica y media.
Una
vez más, queda claramente demostrada la tremenda importancia que tiene la
educación en materia de no proliferación y desarme nuclear para concienciar a
la población sobre los peligros de las armas nucleares y la necesidad de apoyar
este tipo de iniciativas, pues nada se consigue con el dominio de los conceptos
y la terminología básica si se desconoce el desarrollo histórico de los
acontecimientos más importantes en la materia. Así, artículos como el escrito
por Wibisono son los ejemplos perfectos para llegar a las masas que desconocen
el tema e instruirlas al respecto.
Abordando el Problema
En
definitiva, la necesidad de tomar medidas de pacificación como el desarme
nuclear y la tarea de educar a los jóvenes para que tomen conciencia de esta
necesidad son taxativas, y debe reconocerse que nacen debido a la existencia de
un problema global real que ha acechado a la civilización humana durante
décadas. Es por ello que el último aspecto relevante para la creación de un
proyecto (educativo en este caso) es investigar los argumentos que fundamenten este
punto en particular, proporcionados, como se ha mencionado a lo largo del
presente trabajo, por autores bien documentados sobre los antecedentes, el
trasfondo, el contexto y las implicaciones políticas y sociales detrás de este
tema. Si se enseña a los jóvenes la capacidad de analizar críticamente la
situación actual de los tratados de no proliferación y desarme, será posible
que en el futuro cada uno de estos jóvenes sea un investigador en potencia con
plenas capacidades investigativas y una conciencia propia sobre el desarme
nuclear.
Al
respecto, Randy Rydell escribió un exhaustivo ensayo titulado “A
Strategic Plan for Nuclear Disarmament: Engineering a Perfect Political Storm” [Un Plan Estratégico
para el Desarme Nuclear: la Ingeniería de una Tormenta Política Perfecta], en
el que analiza a fondo muchos de los aspectos ya mencionados, además de buena
cuenta de las razones por las cuales los distintos planes y tratados de no
proliferación y desarme se han visto obstaculizados, inutilizados o
directamente cancelados. Rydell incluso investiga cuestiones como la cantidad
de dinero que se utiliza para producir armas nucleares frente a las cantidades
necesarias para combatir el hambre, y las distintas formas en que se pueden
retomar las medidas de desarme descartadas, por el bien de la humanidad.
Adicionalmente,
Rydel no sólo estudia todos los ángulos del problema nuclear y los obstáculos
de los planes de desarme, sino que denuncia la negligencia de los políticos,
hecha patente al rechazar medidas que podrían haber acelerado el desarme, e
incluso la serie de excusas con las que se escudan en el momento en que son
señalados por haber retrasado los planes de desarme mundial, y que también
emplean para irrisoriamente defender la necesidad de la existencia de armas
nucleares.
Por
último, Rydel indica, refiriéndose a la consecución del desarme, que “Esto
requerirá un esfuerzo colectivo entre grupos y estados para informar al
público, para avanzar la educación para el desarme en las escuelas, y esfuerzos
incesantes para diversificar y ampliar las coaliciones de individuos, grupos y
estados que trabajan para avanzar en el desarme” (61), destacando así las
razones por las que la información y la educación bien pueden ser las únicas
soluciones posibles para alcanzar este objetivo.
Conclusión
Finalmente,
se puede concluir que la formulación de un plan educativo para la enseñanza de
los riesgos de las armas nucleares y los planes de desarme es totalmente posible,
y de enorme importancia para alcanzar tales metas. Sin embargo, la formulación
de un proyecto de tal magnitud requiere la consolidación de un conocimiento
amplio e integral sobre los conceptos básicos, la terminología comúnmente
utilizada en tales campos, la evolución histórica y diplomática de los acuerdos
y tratados realizados, y las posibles soluciones para superar los obstáculos
que obstruyen los caminos que apuntan a la resolución de los problemas y la
consecución de un mundo más seguro y pacífico, libre de la amenaza nuclear.
Es por todo lo mencionado que una preparación personal minuciosa a través del estudio de diferentes artículos, libros, manuales e investigaciones resulta sumamente relevante; un escalafón fundamental para la formación necesaria previa a la estructuración de un proyecto (uno educativo, en este caso específico). Sólo la enseñanza de los jóvenes estudiantes y futuros adultos sobre la importancia del desarme nuclear puede conducir al planeta a un mejor mañana.
REFERENCIAS
Rydell,
Randy. “A Strategic Plan for Nuclear Disarmament: Engineering a Perfect
Political Storm.” Journal for Peace and
Nuclear Disarmament, 1:1, pp. 49-65. DOI,
https://doi.org/10.1080/25751654.2017.1410386
Rublee,
Maria R. “Nuclear Disarmament and Nonproliferation.” The Handbook of Global Security Policy, by Rublee, Maria R., et al., edited by Mary
Kaldor and Iavor Rangelov. Chichester: John Wiley & Sons, Ltd, 2014, pp. 105-25.
Wibisono,
Makarim. “Nuclear Energy for Everyone,
Nuclear Weapons for No-One.” Global & Strategies, Th. 10, No. 1, pp. 109-24. Researchgate, www.researchgate.net/publication/324444412_Nuclear_Energy_for_Everyone_Nuclear_Weapons_for_No-One
- Elohim Flores.
07/19
viernes, 26 de julio de 2024
[Flor]
I
Flor
se llamaba: flor era ella,
Flor
de los valles en una palma,
Flor
de los cielos en una estrella,
Flor
de mi vida, flor de mi alma.
Era
más suave que blando aroma;
Era
más pura que albor de luna,
Y
más amante que una paloma,
Y
más querida que la fortuna.
Eran
sus ojos luz de mi idea,
Su
frente lecho de mis amores,
Sus
besos eran dulzura hiblea,
Y
sus abrazos collar de flores.
Era
al dormirse tarde serena,
Al
despertarse rayo del alba,
Cuando
lloraba limbo de pena,
Cuando
reía cielo que salva.
La
de los héroes ansiada palma,
De
los que sufren el bien no visto,
La
gloria misma que sueña el alma
De
los que esperan en Jesucristo;
Era
a mis ojos condena odiosa
Si
comparada con la alegría,
De
ser el vaso de aquella rosa,
De
ser el padre de la hija mía.
Cuando
en la tarde tornaba al nido
De
mis amores, cansado y triste,
Con
el inquieto cerebro herido
Por
esta duda de cuanto existe;
Su
madre tierna me recibía
Con
ella en brazos—yo la besaba…
Y
entonces… todo lo comprendía
¡Y
al Dios sentido todo lo fiaba!...
¿Que el mal impera?—¡Delirio craso!
¿Que
hay hechos ruines?—¡Error profundo!
¿No
estaba en ella mirando acaso
La
ley suprema que rige al mundo?
¡Ah!
Cómo ciega la dicha al hombre,
Cómo
se olvida que es rey el duelo,
Que
hay desventuras sin fin ni nombre,
Que
hacen los puños alzar al cielo!...
………………………………………….
¡Señor!
¿existes? ¿Es cierto que eres
Consuelo
y premio de los que gimen,
Que
en tu justicia tan sólo hieres
Al
seno impuro y al torvo crimen?
Respóndeme
entonces: ¿por qué la heriste?
¿Cuál
fue la mancha de su inocencia,
Cuál
fue la culpa de su alma triste?
¡Señor!
¡Respóndeme en la conciencia!
Alta
la llevo siempre, y abierta,
Que
en ella nada negro se esconde;
La
mano firme llevo a su puerta,
Inquiero…
¡y nada, nada responde!
Sólo
del alma sale un gemido
De
angustia y rabia, y el pecho, en tanto
Por
mano oculta de muerte herido
Se
baña en sangre, se ahoga en llanto!
Y
en torno sigue la impía calma
De
este misterio que llaman vida,
Y
en tierra yace la flor de mi alma,
Y
al lado suyo mi fe vencida!
II
¡Allí
está! Blanca, blanca
Como
la nieve virgen que el potente
Viento
del Norte de la cumbre arranca;
Como
el lirio que troncha mano impía
Orillas
de la fuente
Que
en reflejar su albura se engreía!
¡Allí
está!... La suave
Primavera
pasó; pasó el verano
Y
la estación poética en que el ave
Y
las horas se van; retornó el cano,
Pálido
invierno con su alegre arreo
De
fiesta y de niños, y aún la veo
Y
la veré por siempre!... Allí está… fría
Entre
rosas tendida, como ella
Blancas
y puras y en botón cortadas
Al
despuntar el día!...
¡Ay!
En la hora aquella,
¿Dónde
estaban las hadas
Protectoras
del niño,
Que
no vinieron con la clara estrella
De
su vara de armiño
A
tocar en la frente a la hija mía,
A
devolver la luz a aquellos ojos,
Y
a arrancar de mi pecho los abrojos
De
esta inmensa agonía,
De
este dolor eterno, de esta angustia
Infinita,
fatal, inmensurable,
De
este mal implacable
Que
deja el alma mustia
Para
siempre jamás—que nada alcanza
A
mitigar en este mundo incierto!
¡Nada!
Ni la esperanza
Ni
la fe del creyente
En
la ribera nueva,
En
el divino puerto
Donde
la barca que las almas lleva
Habrá
de anclar un día;
Ni
el bálsamo clemente
De
la grave, inmortal filosofía;
Ni
tú misma, divina Poesía
Que
esta arpa de las lágrimas me entregas
Para
entonar el psalmo de mi duelo!...
Tú
misma, no, no llegas
A
calmar mi dolor!...
¡Ábrase
el cielo!
Desgágese
la gloria en rayos de oro
Sobre
mi frente… y desdeñosa, altiva
De
su mal sin consuelo
Al
celestial tesoro
El
alma mía cerrará su puerta:
Que
ni aquí, ni allá arriba
En
la región abierta
De
la infinita bóveda estrellada,
Nada
hay más grande, ¡nada!
Más
grande que el amor de mi hija viva,
¡Más
grande que el dolor de mi hija muerta!
- Juan Antonio Pérez-Bonalde
jueves, 25 de julio de 2024
Rip Van Winkle y Young Goodman Brown: Una Ítaca Impuesta. Breve Reseña y Comparación
Rip Van Winkle, de
Washington Irving, y Young Goodman Brown, de Nathaniel Hawthorne, son historias
clásicas cuyas narrativas giran en torno a dos hombres cuyas vidas toman un
giro copernicano tras sus respectivas expediciones a la naturaleza, inmersos en
bosques que albergan sorpresas para cada uno de ellos. Ambas historias
comparten similitudes, pero también diferencias. Ambas historias relatan un
viaje de ida sin retorno verdadero al mundo tal y como era conocido por ellos.
En Young Goodman
Brown, el protagonista homónimo, un joven cristiano alegremente casado con una
esposa perfecta a la que ama, llamada Fe (Faith) para acentuar la alegoría del
mensaje, parte en un viaje que lo lleva al corazón del bosque aledaño, en donde
descubre, para su desmayo, que el pueblo entero pertenece a alguna especie de
culto pagano y que su propia esposa será iniciada como uno de sus acólitos.
Al volver, si bien
Goodman Brown se cuestiona si lo atestiguado es real o mero producto de su imaginación,
independientemente de la veracidad de lo que sus sentidos aprehendieron, la fe que
tan arraigada se encontraba en su corazón ha muerto, tanto o más que la
confianza que depositaba al mismo tiempo en la mujer a la que llama esposa y en
sus vecinos, cuestionándose incluso sus propios valores, los de sus padres, y
los de su religión; la visión del mundo que le rodeaba es ennegrecida
completamente, y su perspectiva de la vida convertida en un agrio manojo de cinismo
y pesimismo para el resto de sus días.
Rip Van Winkle,
por su parte, un hombre de edad ligeramente avanzada y propietario del mal
hábito de eludir sus responsabilidades como jefe de familia, así como los
trabajos que juzga cansinos en su día a día, parte junto a su perro de cacería
con la intención de escapar de las constantes críticas y quejas de su mujer;
salta a la vista el hecho de que esta relación inmediatamente contrasta con la
relación inicial de Goodman Brown y su propia esposa.
En el bosque, Rip
Van Winkle se topa con una celebración auspiciada por la tripulación fantasma
de un antiguo buque holandés, y decide festejar, beber y entretenerse con ellos
en lugar de regresar a casa. Para su sorpresa, al despertar tras aquella
ajetreada velada, dos décadas han transcurrido y todo cuanto conocía ha
cambiado de pies a cabeza. Rip descubre que el pueblo ha crecido
exponencialmente, su esposa ha muerto y sus hijos son adultos, ahora con hijos
propios. Contra todo pronóstico, Rip se adapta de manera relativamente veloz a
su nueva vida, y pasa el resto de sus días relatando la historia que lo condujo
hacia el futuro en un abrir y cerrar de ojos bastante literal.
En primer lugar,
ambas obras literarias tienen un punto de encuentro que salta a la vista: el
cambio. El bosque ha simbolizado siempre, a lo largo de la historia, las
profundidades mentales y/o espirituales del hombre. Un sitio ignoto,
misterioso, lleno de peligros y oscuridad, o quizás de parajes con una belleza
indecible y tesoros hondamente ocultos. El bosque es la llamada a la
introspección.
Al regreso del
viaje realizado por cada protagonista, el mundo ha cambiado por completo, tanto
desde un punto de vista concreto, literal (en el caso de Rip Van Winkle), como
desde un punto de vista alegórico, emocional y ético inclusive (en el caso de
Goodman Brown). Además, esta metamorfosis inversa en la cual todo lo que los circunda
es víctima de un cambio salvo ellos mismos, es rígida, inexorable e inflexible.
El propio Van Winkle lo indica al decir: "¡Todo ha cambiado, y yo he
cambiado, y no puedo decir cómo me llamo ni quién soy!". (p. 21).
Sin embargo, según
Robert Levine, Rip Van Winkle se centra mucho más en la continuidad que en el
cambio radical y la transformación del hombre en algo nuevo (p. 6). Al
contrario, Goodman debe afrontar una transformación tajante en su vida y en sus
pensamientos sobre sus seres queridos. De esta manera, la nueva realidad que
abre sus puertas para cada uno es, de manera indudable, completamente
diferente.
Para Van Winkle,
el cambio trae consigo aires de independencia y comodidad, tanto a nivel
personal como sociopolítico, puesto que a su despertar inclusive la Guerra
Revolucionaria Americana ha tomado lugar y los cambios que ésta ha acarrado
consigo han tomado ya lugar. Además, Van Winkle tuvo incluso la oportunidad de
vivir el resto de sus días en paz y felicidad. Sin embargo, según la historia
de Goodman, el protagonista "se convirtió en un hombre severo, triste,
oscuramente meditativo, desconfiado, si no desesperado" (Hawthorne). De
este modo, en Goodman el cambio es catastrófico y trae consigo la pérdida de la
esperanza y la fe en la bondad de sus conocidos, y el descubrimiento de la
falsedad de la moral y los valores de un mundo que pensó conocer, y al que
irremediablemente pertenece.
¿Se tratan ambos
casos de un retorno al Ítaca? Sí, y no. Mientras el regreso a casa comprendía
el único objetivo de la travesía de Odiseo, en Rip Van Winkle y Goodman Brown,
el retorno no es más que un subproducto del proceso de cambio y transformación.
Ellos no persiguen el regreso; regresan porque no hay para ellos otra opción
que encarar la nueva realidad. Ni Rip ni Goodman tuvieron otro remedio que retornar a una Ítaca impuesta por el mundo perpetuamente cambiante. La realidad con la que estos tres protagonistas
se topan es completamente nueva; es dura y cruda, sí. No obstante, Odiseo lucha
con ahínco y destreza para tornarla a la normalidad que él conoció, y tiene
éxito en esta empresa. Por su parte, Rip Van Winkle la adopta y se adapta a
ella, mientras que Goodman Brown se resigna a sus despiadados brazos y habita
con amargura en su regazo.
Finalmente, las historias
de Rip Van Winkle y de Goodman Brown instan a reflexionar sobre el modo en que
el mundo resulta presa indefensa de un indetenible proceso de cambio que a su
vez transforma a los hombres y mujeres que lo habitan, para bien o para mal (y
en ocasiones ambas posibilidad a la vez), lo queramos o no.
REFERENCIAS
Hawthorne, Nathaniel. Young Goodman Brown, edited by Jack Lynch. 1846, http://andromeda.rutgers.edu/~jlynch/Texts/younggoodmanbrown.html.
Consultado: 8 de julio de 2019.
Irving, Washington. Rip Van Winkle, e-book. 1819, p.
21, https://www.ibiblio.org/ebooks/Irving/Winkle/Irving_Winkle.pdf. Consultado: 8 de julio de 2019.
Levine,
Robert S. Norton Anthology Of American Literature. New York. 9th ed.,
W.W. Norton & Company, p. 6.
- Elohim Flores.
07/19
Editado: 07/24
domingo, 19 de mayo de 2024
Dona Beatriz Kimpa Vita: Cuando la Idea Germina
Los últimos años del siglo XVII atestiguaron el surgimiento de una de las personalidades femeninas
más interesantes en la historia de África y del mundo entero: Dona Beatriz
Kimpa Vita.
De cuna noble,
diferentes situaciones en su vida la condujeron a convertirse en una profetiza
y en la más grande líder religiosa de su país. Determinada a crear un
catolicismo de, por y para el Congo, participó indirectamente en un movimiento
político que se opuso a la esclavitud y a la guerra civil, y el impacto de sus
acciones fue mucho más significativo y alcanzó más altas repercusiones de lo
que pudiera pensarse inicialmente.
Nacida durante la Guerra civil
ya mencionada, Beatriz creció en una atmósfera de hostilidad caracterizada por
una lucha constante entre dos contendientes por la monarquía del Congo: Pedro
IV del Congo y João II de Lemba. En adición a los problemas internos, hubo una
constante influencia europea, tanto comercial como religiosa, que sólo
consiguió empeorar la tensión en el ambiente. De acuerdo con Elnaiem, los
europeos no sólo instauran y promovieron la práctica de la esclavitud de manera
activa, sino que también proporcionaron armas a los ejércitos opuestos,
comercializando con ambos a la par.
Beatriz fue criada bajo las
enseñanzas de la religión nganga, pero pronto se convirtió al catolicismo a
través de su contacto con Appolonia Mafutam, una profetiza católica que tenía
un grupo de seguidores exhaustos por la constante guerra civil; conflicto que
consideraban como un castigo de Dios. Pronto Beatriz se enfocó en la
espiritualidad y comenzó a predicar con el apoyo de Appolonia y de sus
seguidores. Beatriz comenzó a tener visiones con San Antonio de Padua, y
alcanzó el punto de afirmar que su alma original había sido reemplazada por la
de San Antonio de Padua.
Entre otras enseñanzas,
Beatriz dijo que debería haber santos negros, y que Jesús de Nazareth, San
Antonio y otras figuras habían nacido en el Congo, reivindicando la posibilidad
de que los negros, quienes eran considerados incluso seres sin alma por la
visión europea, podían alcanzar el reino de los cielos, en oposición,
efectivamente, de lo promovido por los sacerdotes europeos.
La ideología de Beatriz se
basaba en el hecho de que Jesús estaba enojado por la guerra civil que
desgarraba el Congo, así que era necesario establecer un único rey. Para
unificar ambos bandos, tomó la decisión de fundar un catolicismo propio del
Congo, y de llevar su mensaje a ambos lados del espectro político. A pesar de
ser rechazada y expulsada de diversos sitios, sus numerosos seguidores se las
arreglaron para asentarse y poblar la ciudad hasta entonces deshabitada de São
Salvador.
Eventualmente, el movimiento
impulsado por Beatriz fue visto como una amenaza por los sacerdotes católicos,
y por el mercado europeo que se beneficiaba con la comercialización bélica en
el conflicto entre los dos bandos opuestos. En adición a eso, un gran número de
congoleses de cuna noble se unieron a sus seguidores, incluyendo pero no
limitándose a uno de los comandantes del ejército de Pedro IV, y a su propia
esposa.
Por si fuera poco, de acuerdo
con John Thornton, el deseo de Beatriz por terminar la guerra civil implicó de
manera ineludible un esfuerzo por terminar con la esclavitud, y aunque sus
medios para alcanzar dicho objetivo eran religiosos, sus esfuerzos se habían
transformado finalmente en un movimiento social que encarnó un verdadero
peligro para el status quo establecido por la monarquía. Beatriz se
había transformado a todas luces en una piedra dentro del zapato de la clase
dominante, y todas estas circunstancias, tanto religiosas como sociales, culminaron con la orden de captura y subsecuente ejecución de Beatriz Kimpa Vita, bajo
cargos de herejía. Beatriz fue quemada a los 22 años de edad, y su solicitud
por ser bautizada antes de su muerte y de arrepentirse de sus pecados, denegada
por la siempre característica magnanimidad del clero.
Después de la ejecución de
Beatriz, Pedro IV ordenó la captura de sus seguidores, quienes continuaban
refugiados en São Salvador. John Thornton presume que “dado el tamaño de los ejércitos
en estos encuentros, y de la probable tasa de esclavitud, sin embargo, es
seguro decir que probablemente hubo más de 5.000 personas capturadas”. La
mayoría de estos esclavos terminarían siendo enviados a las colonias francesas
en América, y junto a ellos viajaría la idea rebelde de la autonomía, la
dignidad y la libertad de los pueblos negros. Precisamente respecto a este
punto en particular, dos movimientos específicos pueden encontrar sus raíces en
la ideología y la campaña emancipadora emprendida por Beatriz. El primero es el
de la Rebelión de Stono, en Carolina del Sur, EE.UU., y el segundo es el de la
Revolución Haitiana.
Concerniente a la primera de
las dos rebeliones mencionadas, Thornton menciona que “Un grupo de veinte
esclavos, en su mayoría congoleses […] procedieron al puente Stono y
[capturaron] un almacén en Hutchinson, para capturar armas y pólvora”. Efectivamente,
la mayoría había participado en las guerras de Mbamba Luvota cinco años antes.
Mbamba Luvota había sido el último refugio de los antonianos tras la victoria
de Pedro IV, y algunos de los rebeldes más viejos quizás estuvieron presentes
incluso durante el apogeo del antonianismo en el Congo. De hecho, la principal
voz de guerra durante la rebelión de Stono era “Lukangu”, que en lengua kikongo
significa “Libertad”; lo interesante de este hecho radica en que la raíz de la
palabra lukangu es el verbo kanga, el cual significaba también
“salvación” para lo congoleses cristianos. El uso y la alteración semántica
constante de este verbo era característico dentro del movimiento antoniano.
En cuanto al caso de Haití,
Elnaiem explica que “cuando la revolución de esclavos estalló en Haití, los
congoleses se organizaron para la guerra… Las bases de la revuelta eran
cristianos curtidos en batalla, a menudo antiguos participantes de las guerras
civiles en el Congo”. Además, las evidencias lingüísticas también subyacen a
este evento, puesto que el famoso canto de liberación de las fuerzas
revolucionarias haitianas emplea en reiteradas ocasiones el verbo kanga bajo
sus acepciones antonianas congolesas.
En ambos eventos mencionados,
las experiencias de los congoleses después de haber atravesado la guerra civil,
el catolicismo de Beatriz y la esclavitud, emergieron a la luz con la fuerza de
una revolución, rastreando sus orígenes hasta el São Salvador de 1706.
En vistas de lo anterior,
puede afirmarse con total certeza que el movimiento de la Dona fue exitoso a
pesar de los esfuerzos monárquicos por reprimirlo. La semilla de la lucha
contra la avaricia había sido sembrada. La codicia que dio luz a la Guerra y la
esclavitud sería rechazada a través de las enseñanzas que permanecían en la
memoria de los hombres, a pesar de la erradicación del movimiento de la
valiente mujer y del sesgo de su propia vida. La muerte de Beatriz no pudo
remover las ideas indelebles de la autonomía, de la identidad racial, de los
derechos equitativos, y de la libertad.
Como puede verse, la agitada y
cautivadora vida de Dona Beatriz Kimpa Vita marcó un hito en la historia del
Congo, y sus acciones tuvieron repercusiones de un peso impresionantemente
impactante. Aunque su lucha fue cercenada prematuramente, su pensamiento
trascendió el tiempo y el espacio, y los movimientos revolucionarios de Stono y
de Haití son la mejor prueba de ello. Beatriz simboliza, al final, la habilidad
de los seres humanos para mantener firmes sus convicciones; para erguirse y
defender lo correcto y luchar por lo que creen que es justo para sí mismos y para sus
pares, por la dignidad de sus ancestros y el bienestar de sus descendientes.
No existe mejor manera de
culminar estas ideas que con una excelente síntesis que hace Thornton sobre la obra
de Beatriz:
Dona Beatriz había tratado de poner fin a las guerras que alimentaban el comercio de humanos atacando a los kindoki [personas codiciosas que no se detienen por nada para conseguir lo que buscan], la codicia implacable que lo alimentaba. La codicia por los bienes, la codicia por gobernar, la codicia por mandar: todo esto había conducido a las motivaciones de quienes provocaron las guerras, encabezaron las bandas de bandidos, se llevaron a los prisioneros, capitanearon los barcos, supervisaron o fueron propietarios de las plantaciones. Muchos eran cristianos, algunos eran buenos cristianos, pero como había enseñado Dona Beatriz en la Salve Antoniana: "La oración no sirve para nada, es la intención lo que Dios toma en cuenta". (p. 214).
REFERENCIAS
Elnaiem,
Mohammed. “Did Kongolese Catholicism
Lead to Slave Revolutions?,” JSTOR, Febrero
6, 2019. https://daily.jstor.org/did-kongolese-catholicism-lead-to-slave-revolutions
Thornton,
John. “The Kongolese Saint Anthony: Dona Beatriz Kimpa Vita and the Antonian
Movement, 1684-1706”, New York: Cambridge University Press, 1998.




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